Resulta que lo que soñé, no fue sólo un sueño y, por el contrario, fue bastante real. Se quedará conmigo para siempre. Ese pedacito de mi se fue y no hay nada que pueda hacer para cambiarlo. Recordarlo – ni siquiera olvidarlo. Extrañamente extrañar. Creo que hoy te voy a soñar, y tal vez luego también. Y ni este, ni el otro, ni nada de lo que he venido escribiendo, se va a borrar. Aqui está y aqui se va a quedar – en mi.