Soñé que un pedacito de mi se separaba y se iba lejos donde no podía alcanzarlo (así como cuentan que son los sueños lúcidos). Lo único que me quedaba claro es que no había más que recordarlo u olvidarlo. Entendí que nadie podría entender lo que sentí por mas detalles que contara. Por eso vine aquí y escribí (para que no se me olvidara) sabiendo que tal vez un día regresaré y borraré este post, pero por el momento, aquí lo guardo. De alguna forma extraña y onírica, ya te extraño.