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En momentos como éste mis pensamientos están bailando como en slam, hombro contra hombro y espalda y lo que caiga y una qué otra nariz rota para, después de detener la sangrada, regresar a los madrazos gozosos, disfrutando muy cabrón, pero sin tener idea de pa ‘onde están pegando. Ai am tráing tu onderstand. El problema es que no tengo claro qué es lo que quiero entender, entonces sólo me queda hacer parada en el tráing. El movimiento y la corriente siguen impresionantes, el cansancio todavía más; mi cuerpo está a nada de reclamarme a gritos y con empujones que qué chingados me creo (creo que lo estoy llevando al límite, je, a probarse a sí mismo, a huevo!). ¿Yo? Creo que prefiero no darme el tiempo para pensar en eso, suele ser justo el momento en el que se vuelve complicado, sólo dejo que todo pase. Está más padre así, cansado, disfrutable, sin lógica ni razonamientos. Ya va a ser mi cumple y este espacio cumple también un año (cosa que casi no pasa en la red, jajaja). Qué chistoso. Nada de lo que hacía hace un año sigue existiendo ahora (pero esos son temas de otro post, supongo).Todo es diferente y todo es movimiento. Todo en esta vida es musical. Amo la música, corre dentro de mi y me inyecta de buena vibra. Yeah! Las ideas quedan inconclusas, pa variar. Ahora, a trabajar. (y no, no se me olvidó la buena vibra, ora va implícita en cada inconcluso pensamiento deste post)

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