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Es definitivo, uno no puede tenerlo todo, de menos no al mismo tiempo. El universo manda mensajes extraños, últimamente se alocó todavía más. Este pudo ser uno de los fines más rockeados y mencantó. Cuando uno sólo deja que todo fluya, fuuff. Está muy chafa que los helados se acaban (o se derriten si no te apuras a lengüetearlos) y pues bueno, así es la vida: momentos que uno debe comerse a lengüetadas!. A veces no es como justo, es el ejemplo más claro de idealismo, pero que se tiene que quedar ahí enfrente, o al lado. Como los mimos!. Puede conmoverme de una manera increíble y eso está bien padre porque el cariño que siento es lindo. Todo sigue a la mitad de la mar-ea y lo estoy disfrutando. Todo en movimiento. Siempre en movimiento. La lagartija anda brincando de un lado palotro y está re feliz.

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