Cuando era una pequeña canijilla transparente con piernas de popote (osease, hace hartos años), el baño questá cerquitas de los cuartos no servía: si abrías la regadera, la sala escurría (el agua escurría entre las paredes despejos como en las películas de miedo – bueno, casi). Entooonces, uno se tenía que bañar en el baño questá en el piso de arriba. Me daba mucho miedo! No, ni madres, solita no subía; y cuando subía, daba pasitos lentos hasta quealcanzaba a ver lo que había en el piso y corría a prender la luz más cercana. Era tan impresionante que siempre mandaban al bro a acompañarme; era sólo cuestión de quedarse sentaditos en la taza en lo que yo mi bañaba (situación que no le gustaba mucho, maldito – siempre que yastaba adentro amenazaba con dejarme sola) Si alguna vez osaba dejarme – yo nomás le gritaba a la jefa y salía por patas corriendo casi que con los ojos cerrados. Lo bueno es quiora ya sirve el baño que está a tres pasos del cuarto (uuf!). ¿Por qué medaba miedo? No lo se y creo questá rete difícil acordarme.

Después de tantos días de rock, por supuesto ayer me costó muchísimo trabajo dormir y pus prendí la tele y me topé con una que cuando la vi en el cine salí pensando que wakala de película chafa, pero estuvo re chistoso que, cuando terminó, nomás pudesconderme en las sábanas en la oscuridad pensando justamente en lo chafa questá – pero sí, me escondí hasta que me quedé dormida.

Soy super fan de las pelis de terror y de las de suspenso. Qué chistoso. Pinche baño obscuro, en el piso obscuro, solito solito. jaja. Me gusta el miedo. Es intenso.

 

 

foto de aquí

Booena vibra! (dah! jajaja)