De hoy. Porque hoy estoy enojada. Porque hoy ni entiendo, ni quiero entender nada. Por qué me parece súper chafa tu indecisión. Porque me choca tu forma de jugar. Porque odio la forma en la que quieres tenerlo todo siempre. Porque no me gusta que no te des cuenta de la injusticia. Porque no te das cuenta de que valgo más (mucho más) que eso. Porque no pienso entrarle al juego (nunca más). Porque tú que dices darte cuenta te enojas conmigo al pensar sólo en ti. Porque siempre crees que tengo que pensar en los demás antes que en mi. Porque puedo equivocarme y hacer tonterías así nomás y no pasa nada. Porque sólo quería compañía y sólo pudiste darme reclamos. Porque no siempre soy canija, ni lagartija, ni la mezcla y me equivoco y me emberrincho y me enojo y me escondo y no formo parte de ningún círculo ni de todos (ni quiero). Porque a veces me parece que sólo tú que te escondes logras entenderme y acompañarme, pero tu silencio me complica sentirte así de cerca. Por eso, hoy no quiero hablar.