Amigos de cuando lo más grande que te podía pasar era sentarte en una banqueta en coyoacán agarrándole la mano a alguien con quien te derretía estar. Maquillaje, zapatillas, lindos vestidos, peinado, todo perfecto para satisfacer inconscientes objetivos. Conocer gente. Celebrar cumpleaños. Fingir que todo está bien y que nada podría dolerte. Encontrarte con las personas con las que no puedes estar. Entender, siempre entender (o tener que hacerlo). Ser observador, y jugar en la delgada línea de ser partícipe también, de situaciones irreales e injustas. Pensarte capaz de algo y a la mera hora darte cuenta de que no es así. No querer irte nunca. Distraerte. Encontrar con qué distraerte. Hacerte de muchas cosas para distraerte. Tristiar. Desear. Hacer berrinche. No entender en realidad. Buscar y no encontrar. No buscar y no encontrar. Inevitablemente reírte con toda la intensidad y profundidad de un bizco (jajaja, amo los bizcos). Sentirse cuidado. Querer sentirse cuidado. Apapachar. Apapachar más. Seguir apapachando. Cuidar. Saber que no hay nada más por hacer. Querer siempre hacer más. No dejar de luchar nunca. No rendirte. La música. Estar contigo cuando sientes que no quieres nada del mundo (aunque no me veas y te escondas, aquí estoy siempre, te quiero). Tener el valor y las palabras para decirle a alguien que no puedes darle lo que quiere. No lastimar y no dolerle a alguien. No ser lastimado, pero sí sentir el dolor intenso. Arriesgarse. Entender que no todo tiene respuestas. No pedir explicaciones siempre. Querer a tus amigos así como son. Ser tan paciente como crees serlo. Dejar de cargar con lo que no te toca. Ayudar a cargar con lo que le toca a los que quieres. Entregarse. Siempre entregarse. Entender que no siempre es como te gustaría. No mentir, ni engañar. Disfrutar. Vivir la buena vibra. Quererte (quien sea que seas) a mi lado. Dejar de preguntarle cosas a la bola 8 (jeje). Entender lo que quieres tatuarte y no saber cómo se ve. Seguir con lo que viene día a día. Ser. Ser y estar. Ser, estar y querer. Ser, estar, querer y amar. Ser, estar, querer, amar y creer. Ser, estar, querer, amar, creer y dar. Ser, estar, querer, amar, creer, dar y compartir. Ser, estar, querer, amar, creer, dar, compartir y emocionarse. Ser, estar, querer, amar, creer, dar, compartir, emocionarse y reir (con los bizcos o los dulces o las canciones cantadas o las cosquillas o lo que sea que te robe un ataque de risa y emoción). Catch me as I’m falling. Such is life.