Creo que no se si se me haría buen pedo o me espantaría. ¿Qué tal que se les muere un amigo y de repente les llega una tarjeta de felicitación de navidad de su parte? Este guey sí que me mató con eso de los detalles. Me topé con una nota que cuenta que Chet Fitch se murió el pasado octubre de ochenta y ocho añitos y en navidad le llegó a su banda una tarjeta de felicitación con su letra y como dirección de remitente: Cielo. Jajaja, chistosito el ñor. En ella les contaba cómo le había pedido chance a dios pa’ mandar tarjetas a sus amigos y lo que él les había contado, además de decirles que probablemente pronto se toparían. Su barbero fue el cómplice y llevaba dos años con el plan maestro pal año que se muriera. Si él tenía 88, los amigos deben andar a la redonda, me imagino… ¿alguno no se habrá infartado?

Jejeje, pues ahora sí que mucha buena vibra pa’ la gente que le sigue encontrando ese saborcito rico a la vida. Salú enferma a todos.