Les presento a Parker. Ayer pude correr horas con èl y lo mejor fue venir en el coche quedándome dormida y voltear y verlo así. Le tuve envidia, jajaja. Hasta traté de despertarlo para que no durmiera y siguiera cansándose, pero fue una misión imposible. Qué impresionante es la sensibilidad de los perros, como que se dan cuenta de toooooodo lo que pasa alrededor. Pues así es, es mi nuevo amor y ahora si que “ténganle envidia, perros” jajajajaja.